101. UNA OPORTUNIDAD DE AMAR
VICTORIA:
Me quedé en silencio ante la pregunta. Ricardo nunca antes me había hablado de esa manera. Me dejé abrazar, apoyando la cabeza en su pecho, dejando que todo el aire contenido en mi pecho fluyera. Quería darle todas las oportunidades que pidiera; yo estaba enamorada de él profundamente. Me sentía a su lado segura, protegida y cuidada. Era una sensación que jamás tuve de mi exesposo Carlos. Lo abracé por detrás y nos quedamos así por unos instantes, solo escuchando el latido de nuestros