EDUARDO
La nueva empleada me recuerda a una chica del instituto a la cual le hice mucho daño, pero que al final yo también terminé dañado porque me enamoré de ella.
En aquel momento no se lo hice saber por miedo al qué dirán los demás, al ver que yo, el chico guapo, apuesto e inalcanzable, estaba enamorado de la chica más fea y mal arreglada del instituto.
Claro que para mí, ella era la nena más hermosa que mis ojos hayan visto, pero lástima que no me di cuenta a tiempo, o quizá fui un cobarde