Hoy es un día muy importante para la familia, se ha llegado la hora prevista para el nacimiento de la hija de Owen. Él está loquito por tenerla entre sus brazos, pero una notificación lo ha puesto de cabeza.
—Lo lamento, señor, pero usted no puede entrar. —Le informó el médico.
—¡Qué! —¿Pero por qué no lo puedo hacer si yo soy el padre de la niña? —reclamó el muchacho.
—Este hospital tiene sus reglas y las debe de respetar. Si una mujer viene a dar a luz y le acompaña su marido, pero estos no e