Luna fue con sus hijos a visitar a Eduardo, este último se sintió muy triste y culpable al ver que su pelirroja también salió lastimada.
—Si tan solo yo no hubiese cometido esa locura, tú no estuvieras así.
Lamentó.
—No importa mi amor, me encanta que hayas luchado por mí y hasta me hayas raptado a minutos de fingir mi boda con tu socio.
—¿Acaso pensaban llevarla a cabo si yo no hubiese aparecido?
—Por supuesto que sí, la idea era hacerte sentir mal. Claro que no nos íbamos a casar de verdad, p