Al salir de la oficina de su amor, Eduardo se fue a su casa, tomó una maleta y en ella guardó algunas de sus pertenencias, lo más esencial que necesitará para los días que dure su viaje.
Su madre que en ese momento estaba en casa, le preguntó que para donde iba. Él le mintió, le comentó que se le presentó una emergencia y que tendría que viajar de inmediato fuera de la ciudad.
—Yo sé que no hay ninguna emergencia, hijo. Mi corazón de madre me dice que lo que tú estás tratado de hacer es escapa