Eduardo se la está pasando fatal. En estos días ha tratado de no acercarse mucho a ella para no presionarla o hacerla sentir incómoda, pero ahora que su fiesta de matrimonio está a la vuelta de la esquina, ha decidido no andarse por las ramas y preparará un plan que lo lleve hasta su chica rebelde.
—¿Qué se te ofrece, padre? —preguntó el muchacho, al ver que su papá ha llegado a la empresa y precisamente ha ido directo a su oficina, acción que le parece rara porque el anciano casi no visita la