—¿A qué te refieres, Loye? ¿Olivia está viviendo en esa enorme villa al final de la entrada principal? —preguntó Simon, completamente estupefacto.
—Así es, señor. Ese es el informe que nos dio nuestro hombre de confianza, el que ha estado vigilando a la señorita Olivia —explicó Loye—. Según los rumores, la persona que reside en esa villa tidak es un ciudadano cualquiera. Se trata de alguien sumamente peligroso y con una gran influencia en Suiza.
Simon frunció el ceño, mirando fijamente a su sub