Erik cerró los ojos por un momento, dejando escapar un suspiro cansado. La presión de su padre por el matrimonio le tenía agotado. ¿Cómo podía pensar en casarse cuando apenas comenzaba a acostumbrarse a su nueva vida con Sofía? Y luego estaba Kristen… Desde aquel beso inesperado, su mente la evocaba constantemente.
Decidido a encontrar un respiro, tomó las llaves de su coche y se dirigió a su casa en lugar de la oficina. Sabía que ver a Sofía le traería algo de paz.
Cuando entró en el vestíbulo