La opulenta residencia de los Hathaway estaba decorada con elegancia, reflejando el poder y la riqueza que Verónica tanto ansiaba para su familia. Mientras se acercaban a la entrada, Mark miraba de reojo a su madre, sintiendo el peso de sus palabras y la presión que siempre ejercía sobre él.
Cuando la puerta se abrió, la madre de Karen los recibió con una sonrisa cálida, ajena a las oscuras intenciones que Verónica traía consigo.
—¡Qué alegría tenerlos en esta su casa! Verónica, Mark, pasen, Ka