En el estudio de la casa de Erik, un ambiente sombrío envolvía la habitación. Erik y Kristen estaban sentados frente a Charles, quien parecía más recuperado físicamente pero aún mostraba signos de fragilidad. El silencio pesaba mientras los dos jóvenes intercambiaban miradas, tratando de encontrar las palabras correctas para lo que estaban a punto de revelar.
Charles notó la tensión en el aire y rompió el hielo.
—Digan lo que tengan que decir. Puedo soportarlo —afirmó con voz temblorosa, aunque