Capítulo 22

—No, eso no está bien. Imagino que fue lo que decidiste a última hora, ¿no? —El Pakhan Ivanov estaba al teléfono, eran las dos de la madrugada, pero él no podía dormir, así que se había puesto a resolver algunos asuntos, a pesar de la hora, sin importar que la otra persona esté dormida o no. Roxana había despertado hace hora y media, luego de tanto llorar había vuelto a dormir. Otra semana más en las que las horas de sueño no pasaban más de tres o cuatro por noche—. No muevas un maldito músculo
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP