Capítulo 50. Una firme determinación.
Cuando llegaron a la casa, la encontraron silenciosa. Emma subió las escaleras en dirección a las habitaciones mientras Liam fue a despedir a Carmen, la niñera, que había estado en la sala de estar viendo la televisión.
—Señor Hamilton, ¿está bien? —preguntó la mujer al verle el rostro algo amoratado.
—Sí, solo… intentaron robarnos.
La mujer se alarmó.
—¿No sucedió nada?
—No. Un susto nada más —explicó con una sonrisa mientras llamaba a un taxi y pagaba las horas de trabajo de la mujer.
Una vez