Capítulo 51. Buscando conservar la calma.
Carla y Lidia fueron a visitar a Emma luego del mediodía, para saber cómo se encontraba luego del amargo momento que vivieron la noche anterior con Marco.
Se ubicaron en la terraza a tomar una limonada fría mientras los niños jugaban en el patio con una pelota inflable. El sonido alegre de sus risas contrastaba con la tensión que todavía mantenían las mujeres en su pecho.
—Sigo con el terror atrapado en mis huesos —reveló Carla—. Aun no entiendo como ese hombre pudo haber aparecido así, tan de