Capítulo 86. Palabras sinceras.
Los Holt invitaron a los Hamilton a cenar en su casa. Emma quedó maravillada con la enorme y elegante mansión que poseían Julián y Camila. En cada rincón se respiraba buen gusto.
Ellos también contaban con un cuarto de juegos para los gemelos, que por supuesto, era más grande y estaba equipado con más juguetes. La pareja hacía lo que fuese necesario para consentir a los niños.
A ese lugar se dirigieron los gemelos a las carreras, luego de saludar a sus abuelos, seguidos por Carmen. Julián y Cam