Royal ya no había visto los mensajes de Katherine. Su paciencia con ella se había agotado por completo y la única razón por la que no la había bloqueado antes era por el asunto de las visitas a Coral. Pero esa mañana, cuando su teléfono vibró incesantemente con llamadas y mensajes, los había ignorado todos y la bloqueó. Katherine ya no significaba nada en su vida y no pensaba darle más espacio del que ya había tomado.
Fue solo hasta el mediodía, cuando Kisa lo llamó, que tuvo un mal presentimie