A MERCED DEL DINERO. C262: Que siempre te veas hermosa.
Marfil estaba sentada junto a una mesa de madera en una pequeña cafetería tranquila. Sostenía su taza de café entre ambas manos, como si buscara en su calor algo de valor. Sus ojos estaban fijos en el ventanal que daba hacia la calle, observando distraídamente el movimiento.
De pronto, entre el tránsito disperso, reconoció un coche que estacionaba frente al local. Era el de Vanya.
Unos minutos después, Vanya apareció entrando con su andar seguro y una sonrisa automática en los labios. Marfil s