A MERCED DEL DINERO. C193: Este sería un buen final.
Después de almorzar en un restaurante cercano, decidieron pasar al cine. Se sentaron uno al lado del otro, las luces se apagaron y durante un par de horas compartieron silencios, miradas ocasionales y algunas risas breves en medio de la oscuridad. Cuando terminó la proyección, salieron tomados de la mano, intercambiando opiniones sobre la película entre risas ligeras mientras volvían al coche. No tenían prisa, así que Lucas condujo sin dirección fija hasta encontrar un estacionamiento tranquilo