A MERCED DEL DINERO. C148: Yo no soy tu amor.
Marfil se acercó a él con la cautela de quien teme provocar una tormenta.
—Por favor, Lucas —gimoteó—. No quiero pelear contigo. Vine porque estaba preocupada.
Lucas no respondió. Se limitó a mirarla con esa expresión endurecida que ya había aprendido a tener frente a ella, como si cualquier palabra suya fuera una ofensa imposible de perdonar. Marfil tragó saliva, obligándose a no retroceder.
—Cuando vi que te sacaban del restaurante... me asusté mucho —añadió ella—. También quería saber si te