A MERCED DEL DINERO. C106: Me estoy volviendo loco con todo esto.
Richard atrapó su mano antes de que Marfil pudiera retirarla, sosteniéndola con una suavidad reverente. La acercó a sus labios sin apartar la mirada de sus ojos azules y dejó un beso sobre su piel, luego otro, y otro más, como si quisiera prolongar aquel instante hasta el infinito. Sus labios rozaban su piel con una devoción que hablaba más que cualquier otra cosa, y en ese intercambio silencioso, en esa intimidad compartida bajo el cielo teñido de naranja y carmesí, Marfil sintió que el mundo