Furiosa de escuchar aquello, y más aun de notar los entristecidos rostros de las hermanas y los niños más grandes, Adara se apoyó en su mesa para levantarse y protestar ante aquel horrible comentario, pero Dante la detuvo y se levantó en su lugar, guiñando un ojo a Adara. Haciendo sonar su copa, la atención de todos se centró en él.
—Quiero hacer un importante anuncio. Desde este momento y como parte de mis regalos de boda para mi hermosa y generosa esposa, las empresas Lombardo comenzarán un p