Gianna empezaba a tener miedo de esas enormes carreteras solitarias que eran tan comunes en Estados Unidos, mucho más de las desviaciones, como la que tomó Harry en ese momento.
No había un solo señalamiento que pudiera indicar a dónde se dirigían, pero llevaban más de dos horas de viaje.
Darragh rondaba su mente, aunque su presencia era débil. La distancia repercutía en su vínculo, al parecer todavía debían fortalecerlo más y no sabía cómo hacerlo; Gianna creía que quizá era cuestión de tiemp