Rowan odiaba las reuniones con hombres lobo. Siempre volvían a su forma humana y, en lugar de vestirse adecuadamente, solían cubrirse con batas de dormir. Para el vampiro, aquello se sentía como una incómoda fiesta de pijamas, pero no había otra opción.
Darragh, ya transformado, se observaba en un pequeño espejo del estudio con una mezcla de curiosidad y desconcierto. Físicamente, lucía exactamente igual que antes, pero él sabía que algo había cambiado.
Gianna estaba a su lado, estudiándolo con