Darragh supo que algo estaba mal. No sabía cómo, pero su corazón le dijo eso y se sintió ridículo por sentir que un órgano humano podría decirle semejante cosa.
Incluso se preguntó, ¿y si tenía un poco del extraño don de Aleksi? Aunque pronto lo descartó, era evidente que esa «corazonada» era por su vínculo con Gianna.
En Nueva York todavía no había anochecido, probablemente su Luna estaba entrenando u ocupada con el trabajo. Gia era una empleada responsable y eso explicaría por qué no había r