El último aullido vino de Darragh, un sonido profundo, cargado de fuerza y dolor. Su ronco llamado resonó en el aire, vibrando en el pecho de todos los presentes. Era la proclamación del nuevo alfa. La manada lo sintió y lo aceptó.
André, al verse enfrentado, lanzó un ataque desesperado. La batalla volvió a encenderse con una ferocidad renovada.
Darragh enfrentó a André directamente. Aunque el traidor peleaba sucio y había traído consigo refuerzos que no dudaban en atacar al nuevo alfa, Gianna