Capítulo 22 —Después del incendio
Separarse fue más difícil de lo que Vera esperaba. No porque quisiera quedarse abrazada a él. Eso se dijo. Eso intentó repetirse mientras la respiración de Mauro seguía chocando contra su cuello y el cuerpo de ambos permanecía unido, caliente, agotado, todavía atrapado en el desastre que acababan de cometer sobre la mesa. Pero la verdad era más incómoda: durante unos segundos, el silencio posterior no le pareció vacío. Le pareció peligroso. Como si, si no se mov