Capítulo 81 —El lugar equivocado
La llamada cortada dejó una clase de silencio que no se parecía a ninguno de los anteriores.
Vera seguía de pie junto a la mesa, con los dedos apoyados sobre el teléfono, como si tocar el aparato pudiera devolverle la voz que había dicho el nombre de Inés. Mauro permanecía a su lado, demasiado quieto. Jorge, frente a la pantalla, no apartaba la vista de los datos que Matías Colman iba enviando en fragmentos.
Praga, pero no la dirección que Larrea les había dado.