Hades se deslizó dentro de ella con delicadeza y suavidad, con tal gentileza que ella quiso liberar un pequeño suspiro, sin embargo no logró cumplir su promesa por mucho más tiempo. Cuando las emociones la abrumaron, y ella sintió su corazón latir con gran violencia, le resultó imposible seguir observando aquellos ojos violeta que parecían devorar cada pequeño fragmento de su alma.
Hades se deslizó hasta la envergadura y se detuvo, sosteniendo a Lyra con fuerza entre sus cálidos brazos, mientra