Mundo ficciónIniciar sesiónIliana Luján es una respetada doctora que recientemente se mudó a Inverness buscando un poco de lo que su madre le regaló en su infancia, pero siempre dicen que el pasado vuelve y él también volvió como un tren arrollando todo a su paso para no irse más, pero ella hará lo necesario para alejarlo y que su corazón siga protegido donde lo guardó y que no vuelva a dañar su paz y a los seres queridos que ella ama. Él no es un hombre de fiar. Ya lo demostró más de una vez. La vida es una sola ese es su lema y le gusta disfrutarla al máximo, Jazziel Dunn tiene el trabajo de sus sueños, de no ser por su mejor amigo, Balthazar Lennox eso no hubiera pasado jamás, a sus treinta y dos años no se queja. Se encuentra satisfecho con todo lo que tiene pues es todo lo que desea, su cama siempre se mantiene caliente con una nueva amante, porque no le gusta repetir y es el mejor en su área de trabajo, por lo tanto sabe que el dinero nunca será un problema. Pero esa mujer apareció de nuevo, con su vida perfecta, su nariz respingada arrugada en su dirección, lanzando dagas con los ojos, casi como si él oliera a caca de perro ensuciando su zapato, no importa ¿Verdad? Es mejor ignorarla, mantenerse alejado de esa mujer sería lo mejor... O eso cree Jazz. ¿Qué sucede cuando tus cuentas pendientes regresan con fuerzas? Dicen que del odio al amor hay un solo paso. Ayúdame a comprobarlo.
Leer más49 JazzielMi hermana ya llevaba dos días en casa; era lo mejor que podía haber pasado. —Me voy mañana —comenta a Jessamine luego del desayuno—. Tengo que volver al trabajo, y te puedo jurar que Nikky está volviendo loco a su papá.—Dentro de poco pienso llevar también a Dalí y Ana para que conozcan a Nikky —les dije en general a la sala—Sí, quiero —dijo muy emocionada mi niña. —Ya la oíste si quiere —dice Ana esta vez con una suave sonrisa en sus labios.—Y puedo jurar que no puedo ser el hombre más feliz sobre la faz de la tierra justo ahora. La sonrisa casi no ha dejado mi rostro. Nunca me estoy recuperando a mi familia.—Bueno, ¿qué les parece si vamos hoy a visitar el castillo de Eilean Donan? —propongo—. Puedo tener un tour preparado para ir a la isla.—La verdad es que nunca he ido —confiesa Ana con un poco de vergüenza en su rostro, con las mejillas un poco rosadas.«Por los dioses, qué hermosa es» mis pensamientos pecaminosos no me abandonan en cuanto de amor se ref
48 AnaVeía a mi hija tan emocionada que no podía no decirle:—¿Sabes la buena noticia? —le pregunté a Dali, girándome para verla—. Bueno, son varias.—¿Cuáles? —pregunta emocionada.—Vendrá tu tía, la hermana de tu papá, a conocerte. Muere por hacerlo —le dije imprimiendo emoción en mi voz, aunque no lo sentía del todo.—¡Oh, por Dios! —exagera sus palabras y comienza a rebotar en el asiento—. ¡Tengo una tía!—Sí, hija. Jessamine quiere malcriarte —dijo Jazz contento porque yo sacara el tema, creo que no se lo esperaba—. Lo que es mejor, gracias a ella supe de ti y volví por ustedes.—¡¿Qué?! —preguntamos Dali y yo al mismo tiempo.—Así es, señoritas… bueno, tú eres señora de Dunn —se burla él pellizcándome una de las mejillas.—¡¿Se van a casar?! —volvió a brincar en su asiento aún más emocionada, chillando como loca.Jazziel y yo solo pudimos reír hasta que se calmó.—No nos vamos a casar, peque, porque ya estamos casados —le cuenta Jazziel con una sonrisa de oreja a ore
AnaEstando en la cama con nuestros miembros entrelazados Jazziel saca el tema más delicado de la historia para mí.—Mi hermana quiere venir a conocer a Dalilah —dijo suavemente sin dejar de acariciar mi cabello.Estaba tan relajada que casi me quedo dormida, sus palabras me despiertan de golpe me quise levantar, pero él no me dejó.—Yo… —suspiré tratando de despejar mi mente de la bruma de deseo en la que Jazziel metía mi cuerpo— ella no me hizo nada, pero no quiero que le haga preguntas incomodas a la niña.Mi miedo era que fuera igual que su madre más sin embargo creo que debería de darle el beneficio de la duda de todas formas nunca la conocí.—No lo hará, yo me encargaré de ella. Lo prometo —dijo Jazziel haciendo una cruz en su hombro cuando levanté me miraba hacía él.—Hablemos con Dalilah, si ella está de acuerdo. Yo también lo estaré —accedo a regañadientes.¿Tal vez Dalilah no quiera conocer a nadie más?Sé que es una vil mentira que me digo para hacerme sentir bien. Obviamen
46 JazzielTrate de respirar profundo y tratar de frenar mi hambre por ella.—No necesitas serlo, no me voy a romper —asegura tomando la hebilla de mi cinturón y soltándolo.Pude haber soltado mi carga en su preciosa cara sino fuera porque tenía los dientes apretados y empecé a pensar en fórmulas matemáticas demasiado complicadas, sentir el calor de su mano en mi eje casi me pone de rodillas, pero tener su respiración tan cerca de mi miembro me hace abrir los ojos de golpe.No sabía que se había arrodillado y no podía verse más como una diosa que en este momento.—No tienes… —no pude decir más, porque cuando la vi abrir esa boca roja y sacar esa lengua rosada el gato me comió la lengua.Eché la cabeza atrás al sentir como se atragantaba con mi polla y como mi glande se topaba con su garganta, relajó su garganta todo lo que pudo para hacerme una garganta profunda y por un segundo pensé que podría terminar esto antes de empezar.No se iba a tragar mi semen… al me os no hoy, mi semen hoy
Último capítulo