49. El timbre
49 Jazziel
Mi hermana ya llevaba dos días en casa; era lo mejor que podía haber pasado.
—Me voy mañana —comenta a Jessamine luego del desayuno—. Tengo que volver al trabajo, y te puedo jurar que Nikky está volviendo loco a su papá.
—Dentro de poco pienso llevar también a Dalí y Ana para que conozcan a Nikky —les dije en general a la sala
—Sí, quiero —dijo muy emocionada mi niña.
—Ya la oíste si quiere —dice Ana esta vez con una suave sonrisa en sus labios.
—Y puedo jurar que no puedo ser