48. La tía Jessa
48 Ana
Veía a mi hija tan emocionada que no podía no decirle:
—¿Sabes la buena noticia? —le pregunté a Dali, girándome para verla—. Bueno, son varias.
—¿Cuáles? —pregunta emocionada.
—Vendrá tu tía, la hermana de tu papá, a conocerte. Muere por hacerlo —le dije imprimiendo emoción en mi voz, aunque no lo sentía del todo.
—¡Oh, por Dios! —exagera sus palabras y comienza a rebotar en el asiento—. ¡Tengo una tía!
—Sí, hija. Jessamine quiere malcriarte —dijo Jazz contento porque yo sacara el