Un año después.
Mora estaba frente al espejo, peinando su largo cabello con lentitud, quería lucir hermosa para Darrel. No era un día cualquiera. Era un día especial, un día que había esperado con tanto anhelo: su primer aniversario de bodas.
A pesar de la ocasión, la alegría que debía llenar su pecho se había convertido en una pesada carga que aplastaba su corazón.
Miró su anillo, el símbolo de su promesa. Lo giró entre sus dedos, observando el brillo frío de la joya mientras pensaba:
«¿Por qué