Cinco años después
El salón de eventos estaba lleno de luces deslumbrantes y un ambiente de celebración.
Dylan, de pie en el centro del escenario, sostenía el micrófono con firmeza, pero había una chispa de emoción en su mirada que era imposible ocultar.
Frente a él, los invitados aplaudían con entusiasmo, sus rostros reflejando admiración y respeto.
—Hoy es un día especial —comenzó Dylan, su voz resonando con orgullo—. Estoy inmensamente feliz de anunciar que mi hijo, Darrel, tomará el mando co