Darrel apretó los puños con fuerza.
La noticia sobre Bernardo lo dejó inmóvil, como si una losa se hubiera instalado en su pecho.
Nunca había esperado que la desgracia fuese tan grande, ni que el destino pudiera ser tan cruel, incluso con alguien como él.
No era compasión lo que sentía, sino una profunda tristeza que lo carcomía por dentro.
Bernardo había sido su enemigo, su tormento constante, pero incluso ahora, Darrel no podía encontrar espacio en su corazón para el odio.
Respiró profundament