Capítulo: Ningún sacrificio más.
Darrel había dejado a Mora en casa de los Aragón, con una sensación pesada en el pecho. La rabia y la incertidumbre seguían quemándole por dentro.
Mientras conducía hacia el lugar donde sus guardias le indicaron que podría encontrar al hombre responsable de la confusión, la furia lo consumía, cada vez más fuerte.
No entendía cómo alguien podía atreverse a poner en riesgo lo que tenía con Mora, lo que habían construido a pesar de todo.
Al llegar al lugar, un edificio oscuro, de aspecto inquietant