El aroma dulce de un pastel recién horneado llenaba la cafetería, envolviendo el ambiente en un aire de calidez hogareña. Alma revolvía un recipiente de crema mientras la pequeña Florecita, sentada sobre un taburete, observaba atentamente el video instructivo en su tableta.
—¡Quiero muchas chispas de chocolate, Alma! —pidió la niña con ojos brillantes, apuntando al pastel, enfriándose sobre la mesa.
—Claro, pequeña chef. Tú mandas hoy —respondió Alma con una sonrisa mientras le pasaba un tazón l