Franco sostuvo los resultados en sus manos por unos segundos, como si el papel pesara tanto como las emociones contenidas en ese instante.
Finalmente, con una mezcla de alivio y determinación, los extendió hacia Suzy. Ella los tomó con manos temblorosas, y al leerlos, sus ojos se abrieron desmesuradamente, reflejando incredulidad y rabia.
Levantó la mirada hacia Claudia, quien permanecía frente a ellos con una sonrisa nerviosa que apenas podía sostener.
Suzy sintió que una furia contenida ardía