Sentir sus labios sobre los de ella hizo que el corazón de Eliseo golpeara con fuerza dentro de su pecho, de una manera descontrolada y brutal.
Fue apenas un instante. Un segundo prohibido que lo dejó inmóvil.
El beso no había sido parte del plan.
Pero Alessia olía a miedo, a lágrimas, a esa desesperación que lo estaba volviendo loco desde hacía semanas. Y cuando ella tembló entre sus brazos, cuando sus labios rozaron los suyos… algo dentro de él se quebró.
La observó fijamente.
Incluso con la v