—Alyna…
La voz de Carlo rompió el aire con una mezcla de incredulidad y tensión contenida. No era un susurro cualquiera; llevaba consigo el peso de una verdad que ya no podía ignorarse. En ese instante, todo dentro de él se desordenó. Su respiración se volvió irregular, sus pensamientos chocaban entre sí sin darle tregua.
Carlo supo que era real.
No había dudas, no había espacio para negarlo. Lo que había pasado no podía borrarse ni fingirse como un error sin importancia. La miró apenas un segun