El funeral fue devastador.
La lluvia cayó durante casi toda la ceremonia, como si incluso el cielo estuviera llorando por Sheryl.
Eliseo apenas podía mantenerse de pie.
Observaba el ataúd blanco completamente vacío por dentro.
Vacío de vida. Vacío de ella.
La mujer que amaba estaba ahí dentro.
Y él todavía no podía aceptarlo.
Dominic permaneció a su lado todo el tiempo.
Sin dejarlo solo.
Mientras Valentino ayudaba a la familia Rosales con todos los preparativos.
Cuando comenzaron a bajar el ataú