El corazón de Alessia se detuvo por completo.
Su rostro perdió el poco color que le quedaba mientras el nombre resonaba dentro de aquella habitación como una sentencia de muerte.
Señor Black. Ese nombre era mucho más aterrador que cualquier amenaza de Fabricio.
Porque todos sabían quién era él.
Un hombre poderoso. Frío. Cruel.
Un hombre capaz de destruir familias enteras con solo una orden.
Pero para Alessia había algo todavía peor.
El señor Black no era simplemente un hombre peligroso.
Era el p