Al día siguiente, el ambiente en la empresa era completamente distinto.
Desde temprano, un aire de expectativa recorría cada pasillo, cada oficina. Los empleados murmuraban entre ellos, preguntándose cuál sería el motivo de aquella reunión inesperada en el auditorio principal.
Valentino llegó con paso firme, elegante como siempre, pero esa mañana había algo diferente en su expresión. A su lado, Marisol caminaba con una mezcla de nervios y emoción que le aceleraba el corazón. No era solo otro día