••Narra Alexander••
Ese hijo de puta creía que podía atormentar a mi mujer y salirse con la suya, pero no sé lo iba a permitir. Tenía que terminar de una vez por todas con esto, sin importar que estuviera lejos de mi país, donde la impunidad estaba de mi lado.
Tomé el celular de Kiara, el cual estaba en la mesita de noche. Ella lo notó, pero no me dijo nada. Aún así, las preguntas bailaban en sus ojos violetas.
Ella no tenía que preocuparse por nada, yo me haría cargo de todo. No iba a dej