••Narra Kiara••
¿En qué momento había llegado a la cama?
Recordaba ver el correo electrónico de mi despido. ¡Despedida en mi primer día de trabajo! Era una pesadilla. Los golpes me llegaban de ambos lados. La vida ni siquiera me daba un descanso para asimilar lo que ocurría, simplemente recibía un puñetazo tras otro.
Y después fui al pasillo, para intentar comunicarme con el supervisor de la editorial, pero no me cogió la llamada. Es más, la finalizó. Me ignoró en su totalidad. Recordaba