Mundo ficciónIniciar sesiónElla alargaba su placer con sutiles cambios de ritmo, conocedora de su propio cuerpo, y él estaba a punto de perder todo control sobre el suyo. Por increíble que le hubiera parecido tan sólo el día anterior. La ansiedad por penetrarla era fuego en su ingle, sus dedos susurrando lo que sentiría al hacerlo, el calor sedoso y húmedo, esas pulsaciones cambiantes, la intensidad, el abandono.
Aunque le había parecido una precaución inútil, había previsto la contingencia y tenía un preservati







