Mundo ficciónIniciar sesiónLa interrupción me permitió rehacerme un poco. Retrocedí de entre tus brazos asintiendo, para que supieras que mis piernas de momento me sostenían, y traté de secarme la cara manteniendo la vista baja. Verte de los hombros para abajo era, al fin y al cabo, terreno conocido.
Pero te inclinaste a recoger la botella de agua que yo había soltado para saltarte al cuello, y metiste la cara en mi campo visual. Una cara que hizo que las lágrimas







