Mundo ficciónIniciar sesiónAl día siguiente fue el peor ensayo desde que armáramos la banda. Jero, Beto y yo estábamos absolutamente desmotivados. Nuestras canciones estaban compuestas y arregladas para dos guitarras, y con mis dedos de madera no había forma de cubrir o eliminar la parte de Martín, menos sin teclados. A la hora colgué la guitarra y me fui a fumar al área común de la sala de ensayos en Flores, masticando mi bronca.
El silencio y la ausencia de Martín pesaban en un sentido diferente ese día: volví







