Mundo ficciónIniciar sesiónHubiera querido que ese beso durara un par de años, aunque me temblaban las piernas, la cintura de las calzas se me clavaba en los muslos y estaba transpirada como si hubiera corrido una maratón.
Tus brazos se aflojaron en torno a mi pecho con suavidad y nos inclinamos al mismo tiempo para levantar mis calzas a su posición correcta. Tu mano se demoró acariciando mi muslo.
—Estas mallas —murmuraste.
Antes que pudiera preguntarte nada, me tomaste la mano y me guiaste al dor







