Mundo ficciónIniciar sesiónStu y C jugaban naipes riendo a carcajadas, multándose con las preguntas más vergonzosas que se les ocurrían, olvidados del universo. Hasta que C dijo algo que Stu no comprendió, y al alzar la vista, la encontró mirándolo con los ojos muy abiertos.
—¿Qué? —preguntó.
Ella volvió a hablar y él frunció el ceño, porque tampoco entonces la comprendió. C se cubrió la boca, su expresión a mitad de camino entre el susto y la risa.
—¿Qué ocurre, nena?
C se señaló la boca y







