Capítulo 14. Luna de miel en Venecia
Narrador:
El amanecer en Venecia trajo consigo un aire frío y salino. La lancha blindada depositó a Liana y a Lucifer en el muelle privado de un palazzo veneciano, un lugar tan lujoso como una tumba real.
Fueron conducidos a la suite nupcial, una sala que gritaba lujos por todas partes y sábanas de terciopelo carmesí en la cama, un escenario digno de la hipocresía que ahora vivían.
—Aquí, en Venecia, nadie nos conoce como Lucifer y su rehén —dijo Lucifer, quitándose la chaqueta. Su mirada se