Le lanzó una mirada penetrante y añadió, con una sonrisa venenosa:
—Te aconsejo que te vayas ahora, porque si esperas un poco más, mamá vendrá con los invitados para verme vestida como la nueva hija oficial... y no creo que quieras que te vean así.
Los ojos de Zoey se llenaron de lágrimas de rabia. La miró fijamente y murmuró con voz gélida:
—Te lo pregunto por última vez, Rubí... ¿vas a ir con papá a decirle que me incriminaste y que todo esto fue planeado por ti?
Rubí la ignoró. Con calma, le